POR MAXWELL
Terminaba de abotonar los botones de mi camisa, al terminar me coloqué el saco.
Miré mi reflejo en el espejo que se encontraba en la habitación y por lo menos estaba decente, llevaba un pantalón, la camisa y el saco de color negro.
Cualquiera que me viera pensaría que estaba de luto, pero en realidad así me sentía, me sentía sin rumbo, sin horizonte.
Miré a mi alrededor y todo el lugar era un maldito desastre, habían botellas por todos lados.
Me había convertido en un hombre muerto