POR MAXWELL
Me encontraba en mi despacho revisando unos documentos, estaba muy concentrado hasta que escuché un carraspeo.
Levanté la mirada y ahí estaba mi mujer quien me miraba con el ceño fruncido.
¡Joder!, estaba molesta.
– ¿Sucede algo mi ángel? – pregunté guardando los papeles que tenía en mis manos.
– ¿Qué te he dicho? – pregunta cruzandose de brazos haciendo que sus pechos queden perfectamente a mi vista.
– Pues – miro como sus pechos sobre saltan dándome una vista espectacular de ello