POR AURORA
Caminábamos tomados de las manos mientras devoraba un churro con chocolate, Maxwell me miraba con una ceja alzada al ver que mi apetito era grande.
Así que solo me encogía de hombros cada vez que él me miraba.
Ya no habíamos vuelto a subir a ningún otro juego, bueno a ninguno que este hombre pensara que era la entrada al más allá, habíamos subido solo a la rueda de la fortuna donde no perdimos oportunidad y nos terminamos devorando nuestros labios y bueno, un poquito de manoseo y ta