POR MAXWELL
Entre mi sueño estiro mi mano buscando a mi ángel pero no la encuentro y eso hace que abra los ojos de golpe para encontrarme su lugar completamente vacío.
Me siento en la cama y busco por todos lados y me doy cuenta que su ropa ya no se encuentra en la silla donde la dejé perfectamente doblada.
Me levanto y observo que en la mesita de noche hay una bandeja con un desayuno y también hay una nota, así que sin pensarlo la tomo y empiezo a leerla y al hacerlo siento como mi corazón se