POR MAXWELL
Un bufido de frustración escapa de mis labios.
Me paso las manos por el cabello, tratando de darme valor.
Camino hasta llegar a la puerta y antes de abrirla, me repito.
Vamos Maxwell, tu puedes hacerlo, solo no lo mires a la cara para no ver la burla en su mirada.
Respiro profundamente y abro la puerta.
Escucho la voz del repartidor, pero este al verme se queda callado.
Tomo el pedido rápidamente y saco unos cuantos billetes y se los doy y antes de que vaya a decir algo, cierro la p