El jóven empresario que estaba camino a la cama a acercarse a su mujer, detuvo sus pasos. Su suegro le estaba dejando toda la responsabilidad del cuidado del bebé, a él.
— No, por supuesto que no lo permitiré, pero para eso tienes que ser una paciente obediente. Me tienes que hacer caso en todo, pues consultaré cada paso con los especialistas para que te recuperes pronto, y para que el embarazo llegue a termino de la mejor manera posible.
Doménica, no estaba del todo convencida. Por sup