El atractivo magnate estaba celoso, le habían enviado al príncipe encantador a hacerle masajes a su esposa. La terapia física sería bastante larga para todos.
Después de darle unos cuantos besos para contentarlo, Domi, estaba por tomar la cena.
La puerta se abrió, y apareció el buen mayordomo con una charola.
— Mi señora Volkov, aquí le traigo una rica sopa de verduras, panqueques, fruta, jugo de piña, y unas galletas saladas.
— Oh... Que amable eres Jeremy, me haces sentir como si e