Lenin Volkov, no dejará perder al bebé.
El poderoso billonario casi caía desmayado en su sitio. Sus verdes ojos se dilataron a tope, pues esa era una noticia que no había visto venir.
— ¿Qué dices...? Pero, ¿Estás segura? — Preguntó el padre.
— Si, papá, estoy segura, estoy embarazada de mi esposo, y ustedes van a ser abuelos. Van a tener a su primer nieto. — Domi, respondió con una gran sonrisa.
— ¡Felicidades, mi cielo, apenas puedo esperar para conocer a mis nietos!
— ¿Nietos? ¿Hay alguien más además de mi, que les va a