Frente a frente con el mafioso.
Esa noche, Lenin, durmió a su bodoque, afortunadamente habían jugado mucho con él y estaba cansado.
Cuando volvió a la habitación, vió a su esposa que intentaba dormir, pero él no pensaba lo mismo. Se metió entre las sábanas desnudo, y comenzó a besar la espalda de Domi, después llegó a su cuello mientras la atraía a su cuerpo.
— Mmm...
Un gemido de su bella mujer le dijo que estaba logrando su objetivo de seducirla. Esa noche necesitaba tenerla, que lo besara hasta que le dolieran los