Dos yernos en desgracia.
Niños golpes que recibió del hermano de su novia, lo habían ayudado tanto como la inesperada noticia que acababa de escuchar.
— ¿Cómo? ¿Mi cuñada está embarazada de... Emmanuel De León? Cabrón, sedujiste a una jóven Montana. Qué osado, ni siquiera yo me atreví a tanto, esperé a mi prometida hasta la noche de bodas.
— ¡Lenín, no le eches más leña al fuego, quieres que los Montana, me arrojen a los tiburones!
— Pues... Eso depende, ¿Qué le hiciste a mi cuñada además de seducirla?
— ¡E