El CEO De León, declara su amor.
Los yernos en desgracia llegaron a la clínica en dónde Domenica estaba internada. El CEO Volkov, no había querido rodar en tema de las razones por las cuales su esposa estaba en una cama de hospital.
— Vamos, espero que no hayas salpicado sangre en mi coche. Es de edición limitada.
— Presumido, quizás por eso no te soportan los Montana, eres demasiado quisquilloso.
— Mira quién lo dice, por la fama de difícil y delicado que tienes, no creo que seas más llevadero que yo.
— Esos solo so