CAPÍTULO OCHO: NO TODO ESTÁ DICHO.
Alice Collins.
La reunión terminó bajo mucha tensión y agradezco en parte que se haya terminado y que ahora estemos en la sala tomando un té como si nada hubiera pasado minutos antes.
Lo que me dijo mi padre y de sus planes para mí, no me lo esperaba realmente. Una cosa es cumplir con la sociedad y las apariencias, y otra es buscarme un esposo y que ese mismo sea el padre de mis hijos.
¿Cómo si yo lo necesitara? Ruedo los ojos al pensarlo.
— ¡Son preciosos! —