EXTRA: MARAVILLOSO Y TRIPLICADO CAOS.
Narrador Omnisciente.
Alice fue trasladada a su casa después de tres días de observación en la clínica. La Quinta esperaba, pero el penthouse seguía siendo su nido temporal.
La primera noche de Alice y Matthew en casa fue un caos total con las tres pequeñas. El silencio de la madrugada se rompió puntualmente a las dos de la mañana. Alma, la más glotona y con los cachetes más redondos de todas, rompió el silencio con su llanto. Seguido, Aitana la siguió, haciendo el coro, y Clara no podía quedarse atrás, completando la melodía. Las tres miniaturas armaron su propio concierto.
Aquel llanto, por supuesto, era de apetito. Alice, con el cansancio visible, se levantó. Atrajo a Alma hacia su cama y, mientras la pequeña se enganchaba en un llanto voraz, Alice le cambiaba el pañal húmedo con agilidad.
Matthew, por su parte, también se levantó y caminó hacia la cuna donde las tres compartían espacio. Dejó escapar un bostezo involuntario; arrastraba los pie