EPÍLOGO (Final)
La tarde caía sobre la finca. Matthew y Alice disfrutaban de la tranquilidad del atardecer en el porche, observando el inmenso jardín. La escena era la viva imagen de la felicidad familiar.
Matt y Aiden, de once años, jugaban con una pelota cerca del campo de fútbol. Eran ya unos preadolescentes altos, pero la sombra protectora de su padre aún era evidente. Mientras tanto, Alma, Aitana y Clara, las trillizas de seis años, se reían cerca del mini-parque.
De repente, la calma se