Dos días después de hacerme la cesarea y la muerte de mi pequeña, la doctora me dio el alta, entre en el cuarto de baño acompañada de Claudia que me ayudó a vestirme ya que la cicatriz que tenia aun me dolia y no podía ponerme de pie muy bien, volviendo a entrar en la habitación una vez vestida, viendo a Robert sentado en la cama donde estaba, vestido con pantalones vaqueros ajustados y un polo que le marcaba su perfecto abdomen
— Que guapo estas, siempre te he visto con la bata y me he quedado