Pasaron los dias y ya no supe nada de Mario, aunque lo llamaba a diario por telefono, nunca respondio a mis llamadas, haciendome sentir mal, ya que necesitaba hablar con el para saber por su estado de salud y para decirle lo de mi aborto, pero no habia manera de acercarse a él ya que los guardaespaldas que le puso el padre de su esposa, no nos dejaba a mis amigas y a mi verlo. Un día cansada de no saber nada de Mario, tuve la peor idea que jamás pude tener, acercarme al hotel cuando ya sabía qu