Un dia estabamos paseando Claudia y yo con mi pequeña en su cochecito, cuando una gran limusina se paro enfrente nuestra mirándonos las dos con cierta extrañeza, ya que vimos bajar de aquel vehículo a Mario, acercándose a donde estábamos las dos con mi hija
— Hola Mario, me alegro de ver que ya estas bien ¿como estas? — le pregunté
— Estoy bien gracias, Sofia tenemos que hablar muy seriamente tu y yo – me dijo Mario
— Está bien como quieras ¿donde quieres que hablemos?
— ¿Claudia te puedes enca