40/TIENES QUE COMER POR DOS

Una semana después, estaba dentro de una habitación limpiandola, cuando empecé a sentirme muy mal, me marché de aquella habitación para salir un momento a la calle y que me diera algo de aire para intentar que se me pasara el malestar, pero cuando salí del ascensor del que baje, para dirigirme al Hall del hotel, caí al suelo, perdiendo el sentido.

Cuando abri los ojos, vi que estaba en un lugar donde no¡conocía hasta que se acercó hasta la cama donde yo me encontraba un hombre vistiendo con un
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