Pasaron las dos semanas que tenía que estar en reposo, acompañándome mi amiga Sandra a la consulta del médico para que revisara como iba mi embarazo. Cuando llegamos a la clínica, nos acercamos las dos a recepción donde había una enfermera atendiendo a los pacientes, le di mis datos, teniendo que esperarnos en una salita apartada de las consultas
— ¿Sofia Jones? — escuchamos Sandra y yo, viendo a una de las enfermeras enfrente nuestra con una carpeta en sus manos
— Si soy yo — respondí enseguid