Me marché corriendo del despacho, pero no pude escuchar antes a Mario darle las gracias a su amigo. Cogi mi bolso del salon, acercandome después hacia la puerta del piso, cogiendo Mario mi brazo para pararme
— Sofia por favor no te marches, mi amigo es un imbécil, no tenía que haberte dicho lo que te ha comentado, por favor yo te amo, no te vayas cariño — me dijo
— Mario es mejor para los dos, terminar nuestra relación, tienes que salvar ese hotel, muchas familias dependen de ti y yo te esperar