68. DESILUCIONANDO A RICHARD
—Esa conversación tendrá que esperar un poco. Yo aún tengo cosas que pensar y tú tienes una cita con Noah; ya te he retrasado demasiado.
Sonríe antes de salir de mi habitación, y yo me quedo como una tonta, mirando hacia la puerta por donde acaba de irse y tocando mi vientre hasta que los ruiditos de Elizabeth me sacan de mi ensoñación.
—Tú ya desayunaste, ahora me acompañas —le digo a la pequeña antes de ponerla en su carriola y dirigirnos al restaurante del hotel.
Camino junto a la mesa de de