El ex Pakhan miró a los mafiosos como si les hubieran salido dos cabezas, esa explicación no era suficiente.
El hombre ruso rió a carcajadas, esa era una muy buena broma.
— Su sentido del humor ha mejorado mucho desde aquella vez que nos reunimos en ese exclusivo bar, yo era jóven, recién mi padre me había soltado a la Vratva después de haberme hecho entrenar hasta casi morir. Rondaba en mis veintisiete años, follamos como locos a esas lindas bailarinas, recuerdo, así que la explicación que