Los azules ojos de Elizabeth, se fijaron en la verde mirada de ese poderoso hombre que ahora significaba una amenaza para ella y para el bebé.
— El bebé... Esa noche fue mi primera vez, tú... eres el único hombre con quién he tenido... Sexo... — La doctora dijo lo último casi en un susurro. — Pero eso no quiere decir que te tengas que hacer cargo de la criatura, no te voy a pedir nada, ni siquiera pensión alimenticia, tengo una carrera, yo puedo hacerme cargo sola sin ningún problema.
El