Una criatura mágica para el cachorro.
Rápidamente todos los Alfas entraron al bosque a conseguir esas pequeñas criaturas brillantes. Aunque eran altos fornidos, esta vez no se trataba solamente de fuerza bruta, si no de agilidad.
Ya había pasado un buen rato dentro del frondoso bosque, y aún nadie conseguía una sola de las criaturas, los Alfas corrían en todas direcciones, sus ojos brillaban anunciando que su lobo estaba presente, lo que les ayudaba bastante en la cacería, Pero todavía estaban lejos de alcanzar el objetivo.