Un Alfa diferente y dispuesto a todo.
El apuesto Alfa que ahora mismo tenía ojeras bajo sus misteriosos y penetrantes ojos verdes, salió del castillo con sus hermanos, su beta y detrás de él algunos de sus mejores guerreros.
El rey permanecía en silencio, su impotencia crecía cada minuto que pasaba sin encontrar al vampiro y a su luna, y ahora está reunión que podía significar perdidas en su participación en la competencia.
En el salón los ancianos ya estaban en su lugar, el rey estaba cerca del trono, silla en la que se sen