Tan cerca de su alma gemela.
La doctora sintió que en ese momento solamente tenía el consuelo y el apoyo de ese hombre desconocido al que habían llamado rey de los vampiros. Debía tomar decisiones y actuar cuánto antes, ella ya no se sentía segura en el palacio.
— ¡Cállate Vladish, nunca haría algo como eso, no soy tan desalmado como para separar a una madre de su hijo! No lo escuches Elizabeth, es evidente que el vampiro nos odia a los licántropos.
— Por supuesto que los odio, aunque tenemos un tratado de paz, han m