La mujer más importante para mí.
Elizabeth le había dado un mordisco a un pastelillo, ella no quería comer, pero el cachorro pedía alimento sin importar lo que ocurriera afuera.
— Tu propuesta me es muy llamativa, no lo voy a negar, eres un rey de un mundo sobrenatural después de todo, y yo por mi propio pie no podré salir nunca de aquí si el Alfa Damiano no lo autoriza.
— El no quiere dejarte ir, se lo sugerí y se negó rotundamente, dijo... No te voy a mentir sobre sus palabras, él dijo que eras especial para él, que n