De igual manera, los presentes quedaron impactados con lo que Valdimir, dijo, porque tenía lógica.
Ramsés había pasado rápidamente de ser un probable pretendiente de Marina, a un probable hermano de Marcelo.
— ¡Tú...! ¡Eres increíble, Vladimir, Ramsés y yo, no somos parientes! El título de príncipe de la oscuridad te queda perfecto, tienes la mente muy negra.
Los destinados apenas se volvian a ver, habían comenzado a pelear.
— Yo solamente digo lo que veo, esa mía parece algo así