Los enormes celos de Vladimir.
El príncipe Vladimir, los había atrapado a todos hablando del vergonzoso rechazo de su alma gemela hacia él.
Más el Alfa, imponente como era, no se inmutó en lo absoluto.
— Vladimir, pensé que no vendrías a mi boda, otro poco más y llegas al día siguiente para la luna de miel. — Dante, lo había dicho con un toque de sarcasmo.
— No iba a faltar a tu boda, primo, fue una sorpresa que la hija del Pakhan resultara ser tu luna.
El apuesto vampiro, vestido en un traje morado oscuro, combin