La comitiva del Alfa Bray se movía con la cautela de las sombras a través de los bosques fronterizos, cada lobo un susurro en la noche. Bray, el respetado Alfa de Luz de Luna y padre de Valeriah, sentía la tensión en el aire, una mezcla de expectación y peligro inminente. El mensaje de Valeriah, enviado a través de sanadora de confianza, Elena, había sido claro: regresaba, pero en el más absoluto secreto. La guerra, la traición y los nuevos nacimientos habían enredado el destino de todos en una