Después de ver aquella discusión entre Ryan y Aztrid, no pude sacudirme la sensación de que algo se estaba rompiendo en la manada… y quizás también dentro de mí.
Aun así, tuve que seguir como si nada.
Pasé las horas previas a la fiesta terminando de decorar el salón, moviéndome de un lado a otro con la cabeza baja y las manos temblando. Cada lazo, cada arreglo, cada mantel que acomodaba era solo una excusa para mantener mis pensamientos ocupados, para no revivir la escena que acababa de presenc