C70-¿ES MI ESPOSA?
Rowan irrumpió en la mansión con Aidan en brazos.
—¡Llamen a Anya, ahora mismo! —ordenó a las sirvientas.
Nadie dudó un segundo. Varias corrieron de inmediato por los pasillos mientras él, con pasos veloces, llevaba al niño hasta su habitación. Lo colocó con cuidado sobre la cama, pero sus manos seguían temblando, incapaces de apartarse de ese pequeño cuerpo.
Pocos minutos después, la puerta se abrió de golpe y Anya entró como una ráfaga, desesperada y con los ojos desorbitad