C44-PENSÉ QUE HUIRÍAS MÁS LEJOS.
C44-PENSÉ QUE HUIRÍAS MÁS LEJOS.
La tarde gris se filtraba por los ventanales de la oficina de Isabella, había regresado hacía una hora del departamento de Damián y las dos tazas no dejaban de aparecerle en la cabeza, al mismo tiempo que un vacío frío que se instalaba en el pecho… y un alivio que la avergonzaba.
Su loba rompió el silencio interno con el más puro desprecio.
—Te engañó —gruñó—. Mosquito muerto. Doble cara. Tan pulcro, tan correcto, y dejando rastros como un amateur.
Isabella solt