C45- DIME QUE NO ME DESEAS.
C45- DIME QUE NO ME DESEAS.
Ella tragó saliva.
—¿Qué haces aquí?
Aslan avanzó un paso y fue suficiente para que el aire cambiara.
—¿Creíste que podías irte sin consecuencias?
Isabella apretó el vaso entre los dedos.
—Aslan, no deberías estar aquí.
—Claro que debería —replicó, mirándola de arriba abajo—. Me dejaste. Me dejaste con palabras que no creíste ni tú y ahora te encuentro bebiendo sola, con esa cara… —su mirada se detuvo en sus labios—. No parece la mujer que estaba tan segura de su ele