C33- EN MI CAMA, SÍ O SÍ.
C33- EN MI CAMA, SÍ O SÍ.
Aslan se quedó allí, con las manos apretadas mientras su lobo no le daba tregua.
«¿Lo ves? ¿Lo ves ahora? Te dejó plantado como a un cachorro. Delante de ese imbécil perfumado. ¿Y te vas a quedar aquí, oliendo tu propia frustración, mientras él le echa el aliento en la nuca?»
—Silencio —gruñó Aslan hacia el vacío, pero era inútil.
«Ese Bruno no quiere charlar de barcos. Lo vi. Lo olí. Su interés era tan denso que casi podía saborearlo. Quiere poner sus patas sobre lo q