C29- OBRA MAESTRA.
C29- OBRA MAESTRA.
—¿Qué diablos haces aquí? ¿Cómo entraste?
Aslan la miró con demasiada calma y la recorrió antes de alzar la mirada.
—La puerta estaba abierta, vine por la firma para estos documentos. —Avanzó un paso—. Pero me distraje.
—¿Distraído? —el sarcasmo de Isabella fue afilado, aunque la voz le tembló un poco—. ¿Sabes qué? Sal de mi habitación, ahora.
El vapor aún flotaba en el aire y el silencio pesó.
—No.
—¡¿Qué?!
Aslan se acercó más y el aroma de su jabón, de su piel caliente, la golpeó de lleno.
—¿En quién pensabas, Isabella? —preguntó él, con la voz cargada—. ¿En mí? ¿O en Damián?
Isabella abrió los ojos de golpe.
La vergüenza le subió desde el pecho hasta el rostro en un segundo, volviéndose caliente y traicionera.
Aslan había escuchado.
No había duda.
Él sonrió al notar su incomodidad.
—Te escuché —dijo, inclinándose hacia ella—. Cada maldito sonido.
Isabella tragó saliva, con el corazón martillando sus costillas. Por dentro quiso desaparecer, quiso empujarlo. Pe