EL GRAN ALFA
Los colores oscuros aún pintaban el paisaje; de una hermosa mansión salían tres hombres; uno de ellos, el más gordo, cojeaba al caminar, por eso llevaba una escoba para apoyarse mientras los otros dos llevaban arrastrando dos inmensas bolsas. Una gran cantidad de soldados los rodearon, algunos fueron a ayudarles con las pesadas cargas. Estaban dispuestos a llevarlos en unos helicópteros, pero llegaron cinco autos oscuros junto a un camión, de donde se bajó un hombre calvo, vestido