YORBIN
—¡Jefe, cuidado! —El samurái empujó a Simón, salvándolo de una roca tan pesada que, al caer, destruyó el suelo.
—Rayos, qué poco de trampas, estas les faltó contárnoslas, soldados—, a Simón le provocó asesinar a los mercenarios.
—Esa es nueva, es muy extraño, no nos informaron de esa y de las demás. Esto puede ser una trampa, algo a propósito; es posible que él ya supiera que ustedes vendrían, por algo le dicen el hombre que sabe—, el mercenario colombiano se llenó de terror considerando