ROSE ATLANTA
El viento del norte siempre traía problemas.
Lo aprendí rápido desde que me convertí en alfa interina de la Manada Fénix. Estaba agotada, pero debía cumplir mis funciones,mi padre contaba con ello. Era el futuro de mi familia.
Esa tarde el aire era frío y seco, cargado con el olor de la nieve que cubría las montañas lejanas. Desde la terraza de la casa alfa podía ver el bosque oscuro que marcaba el límite de nuestro territorio.
Había construido en tiempo récord una nueva estancia p