La noche había caído sobre la manada, pero el campo de entrenamiento seguía grabado en mi mente como si aún estuviera allí. Algunas gotas caían mientras la tormenta se hacía oír con algunos truenos.
Los murmullos de los lobos todavía resonaban en mis oídos. La debilidad también se planteaba con los rumores, no quería llegar a ser vista como una loba débil.
Marco confesando sus sentimientos, ignorando mis órdenes.
Tharok dominándolo frente a todos, mostrandose prácticamente como mi orgulloso mat