THAROK-LOBO DE ALEX BUENAVENTURA-MANADA FENIX
La casa aún olía a madera nueva.
Me quedé quieto en el centro de la sala, escuchando cómo el viento golpeaba contra las ventanas de la residencia. El lugar donde antes se levantaba la casa del antiguo alfa había sido reducido a cenizas.
ESTA ERA MI CASA —PENSÉ—. AQUÍ HABÍA LUCHADO CONTRA MI OTRA PARTE, ESA QUE NO ERA TANTO COMO YO, ALEX BUENAVENTURA. PRONTO LLEGAMOS A UN ENTENDIMIENTO: YO ASUMIRÍA DESDE AHORA.
Ahora, en esTe mismo terreno, se alza