Los días parecían arrastrarse como una corriente lenta y silenciosa.
Ángel continuaba con su rutina, pero algo había cambiado dentro de él después de aquel encuentro con Mariana.
La conversación con su antigua amiga lo había dejado pensando, pero no en ella.
Su mente no lograba alejarse de la imagen de Coromoto de la sensación de vacío que se había hecho más fuerte después de cada palabra que Mariana le dedicó. Aunque no lo dijera en voz alta, la nostalgia por lo perdido seguía calando hondo