—¡J0d3r, Cara! —exclamó con los dientes apretados, cuando comenzó a penetrarla de manera lenta con sus dedos.
—Siento que no es suficiente, Bash —ella susurró, al mismo tiempo que movía la cabeza de un lado a otro.
—Tienes razón…
Después de decir aquello, Bastiaan retiró lentamente los dedos del s3x0 de Cara. Luego los llevó a la boca.
—¡Oh, Dios! —Cara jadeó, aquello fue tan erótico que la hizo estremecer.
—Mírame —él le ordenó con los dientes apretados, mientras acariciaba aquel mástil de