Ulises bajó al garaje con pasos rápidos Pero llenos de ira que parecían hacer retumbar el suelo. Su asistente lo esperaba junto al vehículo pero al ver el cargamento de armas que Ulises arrojaba con violencia en el asiento trasero (un rifle táctico y dos pistolas automáticas) se interpuso en su camino.
— Señor, esto se está saliendo de control. ¿Por qué está actuando como si fuera a ir a la guerra? — empezó a decir su asistente con la voz tensa.
Ulises ni siquiera lo dejó terminar. Lo tomó por