79.
Cuando me desperté de nuevo sentí un tirón en los músculos de las piernas que me recordó, segundo a segundo, todo lo que había pasado.... Me moví con cuidado en la cama y solté un pequeño quejido. Estaba adolorida, no lo voy a negar, pero era esa clase de dolor que te deja una sonrisa en la cara.
Alejandro ya estaba levantado, terminando de vestirse. Me miró por el espejo y soltó una risita.
— ¿Necesitas ayuda para levantarte, Ámber? — preguntó con tono burlón.
— Cállate y ayúdame con las pantu