63.
Lucas se acercó con un ramo de flores en la mano. Eran lirios blancos, las que a Isabela le gustaban. Me entregó el ramo y sentí que ni siquiera recordaba cuáles eran mis flores favoritas pero sé que no eran lirios.
— Mi amor, qué terrible esto que te ha sucedido. — dijo Lucas, intentando sonar afligido, pero su voz vibraba de ansiedad. — Tenemos que encontrar al culpable cuanto antes, no podemos permitir que salga impune por hacerte esto semanas antes de nuestra boda.
— ¿Osea que habría estado