39.
La tensión entre nosotras se hizo palpable.
Mónica me reconoció al instante, y sus ojos se congelaron con la sorpresa y la tensión de nuestro conflicto pasado. El encuentro entre ambas fue demasiado incómodo. El silencio entre nosotras, en medio del bullicio de la gala, se sentía ensordecedor.
Yo no sabía cómo reaccionar. Me preparé para el desprecio, el insulto o la pelea.
Pero, para mi sorpresa, fue Mónica quien me habló primero, y de manera educada.
— Amber — dijo, su voz era controlada, sin