- ¡No creo que la pobreza llegue a ti, Gabe Clifford! - se rió- Ni aunque tú quieras. Pero... Yo estaría a tu lado, aunque no tuvieras ni un norian.
- Hey, yo soy el que toma los votos. Tú ya hiciste los tuyos... En el coche, justo después de casarnos. - Cogí su mano para ponerle el anillo y me encontré con la cosa brillante en su dedo.
La miré, atónito.
- Lo encontraron en tu coche mientras hacían la investigación forense - sonrió y miró la cosa brillante - Lleva tu nombre... Entonces debes da