La gala privada se desarrollaba entre los elegantes salones del museo, donde las luces cálidas realzaban los marcos dorados de los cuadros y el suave sonido de un cuarteto de cuerdas acompañaba las conversaciones de los invitados. Todo desprendía una elegancia angelical. Caminaba junto a Sebastian con el brazo entrelazado al suyo, llevando un vestido de terciopelo color esmeralda, de escote palabra de honor y una caída fluida que se abría discretamente a un lado con cada paso. El recogido que l