CAPÍTULO 81: NO ME VOY
Elena
El reloj digital del microondas parpadea 9:37 p. m., 9:38 p. m., 9:39 p. m., como una burla. El departamento se siente realmente vacío, pues Jacob me aseguró que vendría y aun no hay ni señales de que se aparezca.
Camino de la sala al dormitorio y de regreso con el teléfono en la mano. No lo llamo porque odio la idea de sonar desesperada, pero lo estoy. Me duele el pecho como si me hubiera tragado un puño.
Tardo en admitirlo, pero me estoy volviendo loca. Arturo me